Y añado yo: Hasta dentro de una semana
domingo, 28 de marzo de 2010
¡VIVA EL DOMINGO DE RAMOS! POR ANTONIO BURGOS.
Y añado yo: Hasta dentro de una semana
lunes, 22 de febrero de 2010
ANTONIO BURGOS: "UN CIELO AZUL CARRETERÍA"
FUENTE: Antonio Burgos/www.abcdesevilla.esdomingo, 17 de enero de 2010
ANTONIO BURGOS: "AY, QUÉ DOLOR, JOSÉ TOMÁS NO VIENE"
Por si fuera poca la crisis; por si fuera escaso el número de parados; por si fueran contadas las empresas que pegan el barquinazo y excepciones los negocios que cierran, como las desgracias nunca vienen solas, la triste noticia, que presagiaban los más pesimistas, acaba de confirmarse. Que le pongan crespón negro a la Giralda. Me aseguran, ay, que cuando salgan los carteles taurinos de la Feria de Abril, José Tomás no estará en ellos. Qué dolor más grande.
Eso digo yo. ¿Por qué cree usted que le estoy contando la triste noticia con lágrimas en los ojos y por qué cree que si tengo ojeras esta tarde no es por el soneto de Rafael de León, sino porque no he pegado ojo en toda la noche, pensando precisamente esa cuestión por la que usted me pregunta? Que no es la pregunta del millón, como puede imaginar. Tratándose de José Tomás, un millón siempre es poco para una pregunta. Y para todo. La pregunta tiene que ser de muchísimo más del millón, con uno que trague por delante, otro que no le haga sombra por detrás y toros del Núñez del Banquillo, como les decía mi catedrático de Gramática Parda don Miguel Criado Barragán, el ilustrísimo Potra. Ah, y sin televisión, que los toros no son Belén Esteban, joé, para que salgan por la tele y le gente se fije en lo que no debe.
En Sevilla no se habla de otra cosa. La adversa novedad ha sido lo más comentado en la europea Reunión Informal (porque no hay formalidad ni vergüenza) de Ministros de Medio Ambiente. Llegó el italiano y le preguntó al francés:
—¿Es cierto lo que me han comentado en el hotel, que José Tomás no viene a la Feria?
Y el franchute:
—Se lo voy a preguntar a mi embajador en Madrid, el que más sabe de José Tomás. Y si me lo confirma, Europa debe presionar para que Canorea suelte la morterá y no ocurra esa desgracia. Encima de lo de Haití, lo que nos faltaba era esto.
Hay en Sevilla en estos días una general tristeza que se palpa en la calle. Nadie está para bromas. Entras en un bar y ves a la gente seria, tan callada que sólo oyes el tintineo de las cucharillas dando vueltas al café mañanero. Le preguntas al camarero la causa de la aflicción y te responde con sorpresa:
—¿Ah, pero usted no se ha enterado de lo de José Tomás?
Las peñas de amigos que ponen caseta, otros años ilusionadas con los preparativos, andan indolentes, desganadas. Es natural. Sin José Tomás, la Feria no será igual. Tendrá una alegría forzada, de puro compromiso, para cubrir el expediente. Hay quien al saberlo ha decidido ya no enganchar, como de luto por un torero, por el salvador de la Fiesta Nacional, por el centinela incansable de la Tauromaquia, por el valedor impagable (y tan impagable) de las esencias patrias. ¡Ay, Dios mío, qué pena más grande!
¿Serán negros los farolillos del Real este año? Yo los ponía de ese color, de luto ante calamidad tan irreparable. ¿De qué va a servir que la plaza del Arenal estrene su nuevo Sol Alto, sin que toda incomodidad tenga ya su asiento en las gradas, si desde las funcionales localidades no va a poder admirarse la excelsa gloria de José Tomás con la taleguilla rota, el chalequillo destrozado, la camisa hecha jirones, rebozado de albero y chorreando sangre, que es lo más armónico y estético que se despacha en el arte del toreo? Cuando se fue Curro, muchos prometieron no volver más a la plaza. Lo de Tomás es peor. Curro ya no está ni se le espera. Pero Tomás está y, ay, no se le espera. No hay derecho. Por si fuera poca la crisis, ahora esta desgracia nacional.
(José Tomás no viene a Sevilla. Bueno, ¿y qué? ¿Usted es acaso de la reventa o algo? Ahora sí que de verdad No Passsa Nada.)
lunes, 26 de octubre de 2009
SOLEARES (TRIANIZADAS) DE TRIANA
Diario ABC, 26/10/2009
Pues que un Cristo hasta sentao
Al alcalde seguramente le tiene que pasar como a mí con el verbo trianear: que le encanta. O más todavía, porque el alcalde trianea tanto que hasta vive en Triana. Cuña de la misma madera, pues, la que le va a hacer la puñeta a Triana, poniéndola literalmente patas arriba con tanto cambio nadie sabe por qué ni para qué, como no sea para dar por saco a sus convecinos y para complacer al socio de gobierno que se ha convertido en el dictador de Sevilla con sólo 25.772 votos y que se llama Antonio Rodrigo Torrijos, por si no está claro. (Yo creo que el alcalde hasta tiene síndrome de Estocolmo con Torrijos y todo.)
cómo andamos de compás:
martes, 20 de octubre de 2009
HASTA LOS COJONES. VIVA TRIANA




Plataforma Trianera,
mira qué pena,
ay, qué tormento.
me desespera
el Ayuntamiento.
ay, se la quieren cargar,
convertirla en laberinto
de zona peatonal.
Triana de los corrales,
Triana de la Velá,
vas a decir lo que vales
a quien te quiere matar.
Y Triana se levanta
de la Cava al Altozano,
y dicen diez mil gargantas
del arrabal soberano...
Dicen que es mucha Triana,
mucha fragua y mucho cante
para que no se levante,
al revés que el sevillano.
El que al otro lao del río
va y se conforma con tó,
y lo saben estos tíos
que buscan su destrucción.
Que a Sevilla los ciclistas
me la hicieron de carril
lo saben los socialistas,
lo sabe Monteseirín,
que se aguanta con las setas,
setas de la Encarnación,
y no manda a hacer puñetas
como Triana mandó
la bimba y la bicicleta,
la bicicleta y la bimba,
y al tío de la Cachimba,
la madre que lo parió.
Me preguntaba una vez que dónde empieza Triana y dónde acaban Los Remedios. No es por donde están la cocina gitana de Valapié, las bocas de la Isla de Mariscos Emilio y la estatua de Rodrigo de Triana, me parece que todavía con el dedo roto, el dedo que precisamente apuntaba a América. Triana empieza donde acaba la resignación tragona y cobardona de Los Remedios.
—¿Con Los Remedios se va a meter usted ahora, con la cantidad de lectores que tiene allí?
Con Los Remedios me meto, tras la protesta trianera. ¿Usted tiene noticia de que en Los Remedios, aunque esté agonizando, aunque le hayan hecho la jangá máxima de la calle Asunción, se haya levantado alguien, se hayan echado a la calle en manifestación? Cuatro carteles locos en siete balcones de la calle Asunción y cuatro comerciantes con valentía y vergüenza es lo que hubo, y pare usted de contar. El trabajito que les costó a los pocos que protestaban que la gente firmara en los pliegos... Y con la calle Asunción, claro, hicieron lo que quisieron. Ante el silencio del propio PP, que, claro, no va a protestar en nombre de sus votantes de Los Remedios, porque les van a decir que nada más que se ocupan de los barrios pijos, ellos sólo se ocupan de los bancos que faltan en Bellavista.
Y, en cambio, ahí tienen a Triana en pie, excepción que confirma la regla. En Sevilla, ya se sabe: No Passsa Nada, y así nos va. Menos mal que en Triana Sí Passsa Algo.
martes, 23 de junio de 2009
UNA PAPELETA DE SITIO
Y fue que un hombre de Triana, a solas con la vida, que todo en ella lo había sido y que la muerte acercarse veía, tuvo un arrebato que, como los remolinos del río que se llevaban la flor de los muchachos ahogados, a él también se lo llevó, cuando estaba lejos del barrio, en el silencio de la tarde que caía en un cortijo. Mucho se ha hablado en Triana de la tarde que expiró el gitano aquel al que Cachorro llamaban y que a un escultor inspiró para hacer trianero a Cristo; tan trianero, que en cuanto deja el barrio le falta el aire y muere. Pero poco se ha hablado de esta otra muerte trianera, de un hombre que todo lo tenía, y que todo lo había sido; un hombre que creció en un corral de la calle Castilla y al que una tarde, como al Cachorro, el aire del barrio le faltó y buscó la muerte.jueves, 4 de junio de 2009
EL NACIONALISMO TRIANERO
Triana es siempre la excepción que confirma la regla de Sevilla. Sevilla se miró en el río y salió ese sueño al que llamamos Triana. Todo lo que le falta a Sevilla lo tiene Triana. Sevilla no tiene mar, por eso Triana le puso el río. Sevilla no hizo la revolución industrial, por eso se pusieron a echar humo las chimeneas de los tejares. En Sevilla nunca mandó la burguesía, por eso Triana estuvo en manos de comerciantes e industriales, la rebotica de Aurelio (léase Urelio) en el Altozano tenía mucho de conspiración de una gloriosa revolución para declarar al barrio cantón independiente, poner una barricada de avellanas verdes en el Altozano y proclamar a los cuatro vientos del universo: "Viva Triana con honra". A Triana le queda un nacionalismo sin fronteras que se afirma en cuanto pasa el puente o llega a la primera parada del autobús de Los Remedios. ¿De dónde es usted? De Triana. ¿Y eso donde está? En todos los centros de
Antonio Burgos
Texto publicado en "25 viejas postales de Triana", edición del Ayuntamiento de Sevilla y

